Accesibilidad

Edificios públicos: ¿cumplen con las normas de accesibilidad?

Tanto la Municipalidad de Córdoba como la Casa de Gobierno carecen de las condiciones básicas de accesibilidad.

 

A simple vista, los dos edificios en cuestión cumplen con la Ley Nacional de Accesibilidad 24.314 que establece que toda persona debe contar con una adecuada autonomía y movilidad en el espacio público. Sin embargo, a la hora de realizar un trámite las condiciones en que se encuentran las rampas, la cartelería, veredas y espacios públicos circundantes impiden el libre acceso a discapacitados.

 

Según Cecilia Bitar Arquitecta y miembro de la Organización no Gubernamental (ONG) “Acceso Ya”  los cuatro puntos básicos que se deben tener en cuenta a la hora de determinar si un edificio es accesible son:

 

  • Circulación horizontal: si hay escalones estos deben estar cerrados con rampas, los pisos bien materializados, no pulidos porque existen riesgos de caídas, y los porteros y mostradores a una altura no mayor a 80 centímetros.

 

  • Circulación vertical: se refiere a la existencia de ascensores para edificios que cuenten con más de un nivel. El tamaño adecuado de las puertas y cabinas, Braille en los botones y su respectiva sonorización que indique los pisos que se suceden. Las escaleras tienen que reunir ciertos parámetros de seguridad: pasamanos a la altura adecuada, que antes de iniciar y terminar el piso tenga diferente textura y contraste, sobretodo para que personas disminuidas visuales puedan reconocer el espacio.

 

  • Baños: deben ser lo suficientemente amplios como para ubicar la silla de ruedas o muletas al costado de los sanitarios. Los espejos bajos para poderse mirar y sobretodo que el acceso a los baños no esté bajo llave, caso en el que se tiene que buscar a un encargado que la facilite.

 

  • Acceso a la información: en relación a espacios de autogestión, las computadoras destinadas a tal fin deben tener software para ciegos. Si hay gráficos los mismos deben estar explicados o descriptos para una mejor interpretación. Todos los lugares deben estar identificados con carteles tradicionales y en Braille, ubicados a menos de 30 cm de altura para que puedan ser detectados por el bastón blanco.

“Como edificios públicos la Municipalidad y la Casa de Gobierno sólo tienen el primer eslabón, la rampa. Para las personas con discapacidad auditiva, la cartelería tiene que estar clarísima y en el caso de personas ciegas es necesario que esté señalizado el piso con texturas y que en la puerta de ingreso haya un plano táctil” destacó Bitar. 

“Acceso ya”: Defensa al derecho de acceso público

 

Como ONG, “Acceso ya” trabaja propiciando la integración social de las personas con discapacidad. Delimita cuáles son las vías de acción para que se cumpla el acceso incidiendo en las políticas públicas, tanto en la reglamentación vigente como en el presupuesto para el próximo año destinado a reformas edilicias, entre otras funciones.

 

Esta organización trabaja ofreciendo asesoramiento jurídico y desde lo social creando conciencia. La  arquitecta Cecilia Bitar que participa activamente en la misma,  alegó al respecto: “las personas con discapacidades tienen vulnerados otros derechos como la salud y la educación, entonces la accesibilidad pasa a ser un lujo cuando en realidad es un derecho adquirido”.

 

“La clave para la buena accesibilidad es poder brindar la libertad para que cada uno pueda manejarse con autonomía”, aclaró la arquitecta.

Un dato importante

 

Según la Organización Mundial de la Salud,  el 40% de la población padece algún tipo de discapacidad, se trata de personas con imposibilidad permanente o temporaria, niños, embarazadas, adultos mayores, entre otros.  

Por este motivo la ONG Acceso Ya, propone que el 15 de marzo se conmemore como el “Día Nacional de la Accesibilidad”  en recuerdo de que ese  día en el año 1994 se sancionó la Ley de Accesibilidad. El objetivo es incluir esta temática en la agenda pública. 

Link de interés: www.accesoya.org.ar

 

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