Accesibilidad

El perro guía, más que un amigo

Por Vanesa Fundaro

Pretender la total aceptación de las diferencias por parte de quienes conforman el núcleo social, lejos de ser una utopía,  es una realidad que poco a poco se va consolidando en los más diversos ámbitos  de la vida humana. Una clara evidencia  de lo dicho se ve reflejada en el creciente número de integraciones que ha tenido lugar a partir de la  década de los noventa, y en el crecimiento de las ofertas laborales destinadas a personas con discapacidad visual fruto del surgimiento de una nueva conciencia social que se construye sobre la base de la capacidad, más que de las limitaciones.

Uno de los ámbitos de mayor importancia que ha tenido lugar en el siglo XX, y que, junto con el desarrollo  del sistema braille constituye la base de la integración, radica en la creación de elementos y técnicas para el logro de la locomoción autónoma, como lo son el perro guía y el bastón.

Lo curioso es que ambos elementos, en tanto que unidades de orientación y movilidad, no surgieron como resultado  de la evolución en el estudio sobre la integración de las personas ciegas de nacimiento, sino más bien como consecuencia de las secuelas que dejaron las dos guerras mundiales.
El perro guía
Si bien los perros han sido considerados como fieles acompañantes del ser humano en actividades diversas (caza, rastreo, pastoreo) desde épocas muy lejanas, es en Alemania en 1915 que comienza su empleo como acompañante y guía de los soldados que habían perdido la vista durante los combates. Esto inspiró al Dr. Gerard Stalling a abrir la primera escuela del mundo.

Dedicada al adiestramiento de perros guías para ciegos en Oldenburg, Alemania, y, viendo que los resultados alcanzados eran excelentes, en ese mismo año se abrieron otras tres escuelas en Württemberg,
Potsdam y Munich. En 1927 se abre la primera escuela de adiestramiento en Tennesse Estados unidos.
Hoy en día existen escuelas en la casi totalidad de los países desarrollados.

En la primera etapa de adiestramiento de los perros guías se utilizaba el  Pastor Alemán, raza muy popular y que daba excelentes resultados en todas las facetas de adiestramiento. Aunque el tiempo y la experiencia demostraron la ductibilidad de diversas razas para esta tarea, entre las cuales destacan:
el cruce entre Labrador y Golden, el Labrador, el Golden Retriever, el Pastor Alemán, y en menor número se utilizan o han utilizado Border Collie, Ovejero Belga, Boxer, Colliee incluso el Caniche gigante.

El bastón
El uso de un bastón, generalmente de color blanco constituye otra alternativa para el desplazamiento autónomo de las personas ciegas, además de un elemento de representación simbólica, aunque ambas funciones se le atribuyeron en forma aislada.

Como imagen social, el bastón nace en 1930 a partir de una conferencia del club de Leones en Toronto, en la cual se propuso que las personas ciegas utilizaran un bastón blanco con extremo inferior rojo, a fin que se les otorgara prioridad en los lugares públicos. Desde ese entonces, se conmemora el 15 de octubre como Día Internacional del bastón Blanco.

La adopción del bastón como instrumento de desplazamiento tuvo lugar en 1945 en un hospital donde se desarrollaban programas de rehabilitación para veteranos de guerra. El sargento Richard Hoover ideó un bastón largo y liviano, que se empleaba a fin de prevenir posibles obstáculos en frente de la persona ciega, especialmente a nivel del suelo.

Hoover observó que los ciegos en ese entonces ya empleaban varas y bastones, los que utilizaban a manera de apoyo y no para anticipar obstáculos y rara vez se desplazaban solos.

El bastón de Hoover en la actualidad presenta numerosas variantes según la comodidad de  los usuarios. Los hay rígidos y plegables, con punteras giratorias o fijas, de fibra de vidrio, grafito  o alumínio. Sea cual sea el modelo, el bastón debe llegar hasta la altura del esternón, para permitir al usuario reaccionar ante la detección del obstáculo  y no distorsionar la percepción.

Si bien el manejo del bastón es una condición necesaria a la hora de adquirir un perro guía, la capacidad de optar por una  o por otra forma de desplazamiento se ve condicionada por factores tanto económicos como sociales: un perro guía demanda atención al igual que una mascota, a lo que se le suman los gastos del viaje del usuario a la hora de adquirirlo.

Sin embargo, cabe aclarar que la mayor parte de las escuelas de entrenamiento están subvencionadas, por lo que no recae sobre el usuario el costo del entrenamiento.

En cuanto refiere al plano social, es necesario destacar que en los países en los que existen escuelas de perros guía, también existe una legistlación para su libre circulación.

En España por ejemplo, se exige el cumplimiento de ciertas normas higiénico-sanitarias, y se sanciona (con multas que van desde los cuatrocientos hasta los tres mil euros) aquellos locales o transportes públicos en los que se impida el acceso a los usuarios y sus perros guía.

La misma legislación se encuentra vigente en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, e incluso contempla el acceso del perro guía a aquellos lugares en los que la higiene es condición indispensable, tales como hospitales, súper mercados y restaurantes.

Aunque los usuarios de perros guía en Argentina aún conforman un número reducido en comparación con quienes usan bastón, la Ley 2510 publicada en Buenos Aires el 13 de diciembre de2007, garantiza el acceso del usuario y su perro en todos los  espacios y transportes de carácter público.

La ciudad de Córdoba, por ordenanza municipal, contempla el acceso del perro guía desde el año 2006. Este acceso quedará garantizado a nivel provincial con la pronta aprobación del proyecto de ley 2130L09.

En compañía de Capri, una labrador que viajó desde Michigan para caminar por las calles de la Docta, Noelia Torres, joven profesional, comparte su experiencia como primera cordobesa usuaria de un perro guía en la siguiente entrevista.

Entrevista a Noelia Torres-parte I

Noelia Torres-parte II

Noelia Torres-parte III

2 Comentarios

Carmen Gandulfo dijo, Mayo 13, 2009 @ 4:47 am

Hola soy Carmen Gandulfo, artista plástica, pintora, egresada de la Escuela de Arte Figueroa Alcorta, Hace unos años hice una muestra de pintura en la que invitaba al público y especialmente a las personas con problemas de visión, a TOCAR las pinturas, coloqué carteles en Braille y mi propuesta se refería a un nuevo abordaje del arte, no solamente a través de la vista sino con el tacto y otros sentidos. Tuve una experiencia mas conmovedora de lo que yo misma esperaba, luego dí un taller de arte para ciegos, en el Instituto Julián Baquero, y este año mi propuesta es “mis ojos, otra mirada al arte”, que son encuentros para personas ciegas, con obras de arte, los invito a escribirme a mi mail por cualquier duda, muy agradecida, Carmen.

Marcelo Alvarellos dijo, Mayo 13, 2009 @ 11:32 pm

Sra. Carmen. Me interesa conocer su trabajo sobre la pintura para tocar. Le dejo mi teléfono: (0351) 4240818

Muchas Gracias.-

Marcelo.-

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